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Hemo Evil - Arte sobre textil

Artistas

Xan Medina

Artista Contemporáneo Xan Medina

Artista internacional

Así mismo el artista contemporáneo Xan Medina ha realizado proyectos en diferentes partes del mundo. Europa, Estados Unidos, Canadá, Australia , Asia. Igualmente es cofundador y  parte inherente de la marca y filosofía Hemoevil.

Xan Medina 1965. Artista contemporáneo afincado en Berlín, Sevilla y Barcelona.

Su obra

Hablar de la obra del artista contemporáneo Xan Medina es hablar de delincuencia visual, de iluminación del sufrimiento, de la angustia que este nos rebela. Medina investiga a través de la red para conseguir las imágenes y sacarlas de su contexto dándoles un giro total y un nuevo sentido que va más allá de lo ordinario, resultando una obra original, provocadora e intimista.
Como resultado sus mundos son muy dispares y reflejan en su obra un interés constante: la muerte, lo grotesco, la tragicomedia, los infantes, el sexo, los animales, su Coto de Doñana natal, etc. Como lo definió el propio artista. “Las miserias y virtudes del ser humano es lo que hace que mis pinceladas se muevan en los soportes que utilizo”.
Es por ello que en su haber encontramos diversos animales y personajes de gran riqueza imaginativa y de gran calado psicológico. Su propuesta se adentra  en la psique del sujeto contemporáneo con arrojo, haciendo que este se cuestione a través del dramatismo de sus composiciones. Su obra refleja un interés constante por una fauna que bien podríamos afirmar entronca con el género literario de la fábula.

 

Definición del artista

Es más, el propio artista las definiría del siguiente modo: “Mis obras son como pequeñas fábulas. El aspecto trágico y descarnado del mundo animal refleja en mi opinión muy acertadamente el momento de incertidumbre,  crisis y drama que vive el ser humano hoy.
Además Xan Medina exterioriza a través de su elegante pincelada y exquisita técnica, un rico, fuerte y colorido mundo interior. Sus imágenes componen una suerte de diario personal donde los extremos conviven de manera admirable: lo bueno y lo abyecto, lo bello y lo escatológico, lo lúdico y lo trágico, lo infantil y lo aterrador.
Puede que inquietantes, sí, y a veces angustiosas, como la vida misma. Es lo que tiene la obra de Xan Medina que no deja indiferente a nadie.